Se buscan «pastores» que griten «SIEMPRE LA VIDA!», porque LAICOS gracias a Dios y – a pesar de los Obispos – sobran!
Porque no bajamos los brazos, no nos rendimos, seguimos trabajando por la vida de los niños por nacer y por sus madres, por la familia y para que ninguna ideología o negocio presione por la muerte o el adoctrinamiento. Este 28 de marzo volvemos a marchar en Buenos Aires y en 31 localidades de todo el país. Familias, amigos, organizaciones con banderas argentinas y pañuelos celestes. Una fiesta por la vida.
La AUSENCIA y la FALTA de kompromiso… para variar, la de los OBISPOS argentinos.